Qué pasos son los que caminan cuando se andan otras calles.

Son los que se alejan de casa y al hacerlo conducen a ella.

 

Los mundos de afuera se miran desde adentro y viceversa.

 

Yo también caminé a la orilla del río Sena y admiré la Pirámide de Louvre,

pero mi andar en París preguntaba en cada segundo qué tan distinto.

 

Qué palpita en la voz de ese actor que ejecuta un performance 

frente a Notre Dame.

 

Qué consigna encierra la exposición anunciada 

en la imagen de ese primate frente al Grand Palais.

 

Qué hay detrás del cartel que en delgadas letras anuncia:

La mode vit plus fort pendant lest travaux.

 

Al otro lado de la calle un joven mestizo fuma un cigarro y mira,

desde su soledad, el ajetreo a las afueras de Galeries Lafayette;

“el principal gran almacén europeo por cifra de negocios”.

 

Muy cerca de ahí está la Opéra de París,

con su bandera también tricolor,

ondeando flanqueada por doradas esculturas…