El sueño de la razón02.jpg

Centro de Rehabilitación Mental

 “Cristo de la Misericordia”.

 

Huellas heridas costras cicatrices

en los rostros en la piel en las paredes;

en la hincada figura de un ser

que reza en silencio.

 

Calienta trópico reluciente mi desnudez

postrada sobre el frío del cemento.

Trae a esta celda el murmullo de tus aguas.

Te estoy oyendo inmensidad de secretos

nunca descubiertos.

 

Los barrotes de esta cárcel son

los rayos del sol.

 

Caliéntame trópico reluciente el pensamiento.

Llévame tan lejos que no pueda escuchar

ese disparo ese chasquido ese tronido

de esa cámara oscura.

 

Perdí mis ropas en el camino.

Ya viene por el pasillo el soplo del viento;

mi perro pinto.

Viene para platicar conmigo.